5 de enero 18 h

Zaragoza tiene el honor de ser la única ciudad española a dónde llegan los Reyes Magos con todo su séquito.
Con ella, recuperamos la leyenda que pertenece al mundo de la fábula y de la fantasía de los niños.
Melchor, Gaspar y Baltasar desplazan a la mayor parte de su corte hasta  nuestra ciudad . Más de 300 personas procedentes de diferentes rincones del mundo: con Melchor llegan del mundo asiático, con Gaspar de Europa, y con Baltasar de África.

Recorrido: Capitán Casado, Paseo María Agustín, Paseo Pamplona, Plaza Paraíso, Plaza Aragón, Paseo Independencia, Coso, Calle Alfonso y Plaza del Pilar


CARTEROS
Los encargados de abrir la Cabalgata son los Carteros Reales:
Los carteros de los Reyes Magos se preparan para el gran día, esa noche mágica en la que tendrán que trabajar a destajo para recoger las cartas de todo el mundo y hacérselas llegar a sus Majestades Reales.
Once carteros simpáticos y veloces trabajarán sin parar recogiendo cartas de todos los asistentes. Pertenecen a la famosa empresa de Mensajería Real CHIUM.
Disponen de una organización muy eficaz que permite que absolutamente todas las cartas lleguen a su destino en el menor tiempo posible.

CHIUM dispone de un personal cualificado con diferentes funciones:
- 6 mensajeros a caballo. Montados sobre sus originales corceles galopan, recogen cartas... ¡hasta con la boca del propio caballo!
- 4 mensajeros sobre patines más veloces que el viento.
- 1 buzonero encargado de echar al buzón todas las cartas que los mensajeros recogen
El vestuario de CHIUM es el mismo para todos sus mensajeros con pequeñas personalizaciones. Su estética está basada en trajes de mensajeros de la época medieval pero incorporando más color y algún anacronismo como gafas, casco con luces, etc...
ESTRUCTURA MOVIL
La empresa de Mensajería Real CHIUM dispone de una estructura móvil (empujada por 4 personas) que tiene un buzón real formado por tres cofres (uno por cada rey) giratorios. Cada uno de ellos tiene una abertura para que el buzonero pueda echar las cartas en su interior.

REY MELCHOR
Melchor, con barba blanca, viene desde Asia:. La India de los sueños representa al continente asiático.

La carroza del Rey Melchor viene precedida de un músico que hace sonar un gong gigante.
Su séquito  procede de las Mil y una noches.
Músicos con flautas y panderetas, bailarinas, comefuegos, tragasables, abren el cortejo.
El personaje principal de su séquito es el astrónomo: Con su gran carroza que mira al cielo observa las estrellas, para leer en ellas los sueños de los niños.
Detrás de él, viaja la lámpara maravillosa con sus servidores, que van recogiendo los deseos de los niños para hacerlos realidad.

A continuación, un gran elefante en el que van dos príncipes de la corte, con sus acompañantes: antorchas, incienso, estandartes..., y como complemento una torre- palio con cuatro niños de la corte escoltados por los porteadores de oro.

Un portaestandarte precede al Rey Melchor. Sus soldados, con arcos y lanzas lo acompañan.
El Rey va acompañado de su paje principal, y sus sirvientes que llevan los regalos que trae Melchor.

REY GASPAR
Gaspar es moreno, procede de Europa. Su séquito evoca la Edad Media y la magia celta.
Dos músicos haciendo sonar cuernos gigantes son los primeros en  desfilar.
Malabaristas, saltimbanquis, son los representantes del pueblo, que viajan con un gran tonel donde llevan las provisiones para tan largo viaje.
La carroza de los druidas es la primera: dos druidas van haciendo magia en ella.
Una figura de inspiración celta, un grifo gigante, es el animal símbolo, rodeado de portadores de bengalas.
A continuación, el alquimista principal viaja en una marmita- alambique, donde con sus ayudantes, consulta sus libros de magia y realiza conjuros.
Enseguida desfila la guardia real: un capitán manda un grupo de duros soldados con espadas y escudos. Las expresiones de sus caras son el reflejo de sus hechos guerreros.
La carroza del rey Gaspar es totalmente de ambiente celta. Le acompaña su paje principal  y el resto de sus servidores.

REY BALTASAR
Cuatro músicos con percusión abren el cortejo del Rey Baltasar, el Rey negro que representa a África.
En primer lugar, un típico mercado africano nos recuerda esas tierras: mercaderes, vendedores de alfombras, aguadores, mendigos...
La carroza más espectacular es la del tesoro: En ella un brujo o sacerdote principal realiza encantamientos.
Después, la Barca Sagrada, con el acompañamiento de un Sumo Sacerdote  y una sacerdotisa,  con el Arca de la Sabiduría, a los que rodean los sirvientes egipcios con su capataz al frente.
Detrás, un ídolo que representa una diosa, conducido por un hechicero con máscara.
A continuación una escuela árabe, donde los niños aprenden los  trucos de magia que les enseña su preceptor.

La Guardia Real, presidida por su capitán y portaestandarte abre el paso a la carroza del Rey Baltasar. En ella viaja el Rey con su paje principal y el resto de su séquito personal, que custodian los regalos que trae desde África.

Cerrando el séquito va la caravana de regalos: un autobús transporta a los ayudantes de los carteros, que recibidas las cartas, se dedican a preparar y envolver los regalos solicitados, para su entrega esa noche a los niños.